This is what you've asked for.

 


True love is nothing more than the wrong hill to die on.

No tener el control a veces es ésto. A veces es así. Yo quería escribir de nuevo sobre algo a lo que no sé ponerle nombre, cuando esta canción se ha cruzado literalmente en mi camino. "Esto es lo que pediste" - me digo, cada vez que me encuentro en esta extraña situación, cada vez más frecuente, en la que algo que quería se ha hecho realidad. Incluso cosas que nunca he expresado en voz alta, hasta ligeros pensamientos que se tejen lejanos en mis horas de aburrimiento obligado. Todas las cosas (me) acaban llegando. No es magia, es constancia. Es paciencia, es actúar, es confiar, es permitir que todo - incluída yo- confabule a mi favor. Dejarme descubrir lo que hay detrás de la apariencia de algún inocente o sencillo deseo mío. Porque siempre traen más de lo que espero, ¿sabes? 

Como por ejemplo, esta canción. Me ha traído el recuerdo de todos esos años en los que pensé que el amor verdadero era lo único - había sido lo único. Todo el tiempo que pensé que lo seguiría siendo, como una losa que me enterraba viva y hacía imposible concebir el no llevarme a la tumba el fracaso de haberlo perdido. Esta canción me ha traído unas lágrimas que alguien con este mismo dolor derramó delante mío hace unos días. Podría haber dicho en ese momento lo que en realidad pensaba, aunque de nada hubiese servido, porque nadie aprende en cabeza -corazón- ajeno. Podría haber cantado esta canción que ahora adoro pero que entonces no había escuchado todavía. Podría haber intentado compartir esta verdad: Nothing more than the flowers I bought.

Ahora transito tan ligera mi presente... no me atormenta que haya al menos un imposible en ese universo de cosas que deseo. Porque hay vidas que hay que andar en paralelo, y así es como una habita el mejor de los mundos posibles. Incluso si todo es remotamente probable, una no puede pulsar el botón de hacerlo real. No tener el control a veces es ésto.

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